A
la muerte de su padre, y trás fundar la Iglesia de Santa
María de la Piscina como le ordenó su padre Ramiro
Sánchez (Infante de Navarra), se instala en la "Casa
Antigua" de la Villa de Peñacerrada, cercana a la
Basílica, en cuya Iglesia de la Asunción está
enterrado. La Iglesia fue construida en el año 1136 y consagrada
el 1 de agosto de 1137 por el Obispo de Calahorra, Sancho de Funes.
D.
Sancho Ramírez alarga entonces su apellido, haciéndose
llamar Ramírez de la Piscina, y cumpliendo la disposición
testamentaria de su padre, crea la Divisa, Solar y Casa Real de
la Piscina, proclamándose Patrono. La Iglesia queda entonces
unida a la descendencia del Infante - Fundador, erigiéndose
como Basílica y como "proindiviso" de los Diviseros.
Sancho
Ramírez de la Piscina tiene tres hijos y al morir deja
al mayor, Ramiro, el Señorío de Peñacerrada,
en la que está enclavada la Basílica. Al segundo,
Sancho, el Señorío de Arellano, tomando éste
también el nombre de esta villa, haciéndose llamar
Ramírez de Arellano. Al tercer hijo, Martín,
le deja el Señorío del Campo de Puelles, por lo
que se hace llamar Martín Ramírez de Puelles.
De
estos tres hijos descienden los linajes que, juntamente con la
Casa Real de Navarra, forman el tronco genealógico de la
Divisa Real de la Piscina.