Fue
nombrado rey en el propio campo de batalla en Atapuerca (en el mismo
momento de morir su padre) y reconocido por su tío Fernando.
Aún menor de edad (con 14 años) fue guiado por su
madre Estefanía y sus tíos Fernando y Ramiro. Pronto
entabló lucha en la llamada “batalla de los 3 sanchos”.
Sancho de Castilla atacó a Sancho de Nájera para ocupar
Pancorbo y obtener así parias, invadió tierras del
Ebro, cruzó el río por Logroño, acampó
en Viana y en Mendavia fue derrotado por Sancho de Nájera
y Sancho Ramírez de Aragón. En 1074 se acuerda la
paz, se celebraron vistas en San Millán donde se concede
paso libre a los peregrinos.
En
este momento se da el asunto religioso del cambio del rito gótico
por el romano. Triunfó el gótico pero el que se
impuso fue el romano.
Las
intrigas palaciales terminaron con el despeñamiento de
Sancho Garcés IV por los acantilados de Peñalén
(por su hermano Ramón y su hermana Ermesinda), y desde
entonces sería conocido por este nombre en la historiografía,
Sancho el de Peñalén.
Su
muerte
originó la invasión de Navarra por Alfonso VI de
Castilla, que ocupó La Rioja, y por Sancho I Ramírez
de Aragón, que fue proclamado rey de Pamplona.