Hijo
de Sancho III el Mayor de Navarra, que había instaurado
la monarquía navarra en Castilla y León, al apoderarse
de León y casar a Fernando con Sancha, hermana de Bermudo
III de León, muerto en la batalla de Tamarón.
Fernando
se convirtió así en el primer rey de la «belicosa
Castilla», en expresión de un historiador de la época.
No tardó en verse enfrentado a su hermano García
III Sánchez de Navarra, al cual derrotó y dio muerte
en Atapuerca, en 1054, con lo cual reafirmó su posición
entre los reinos cristianos. La debilidad del califato de Córdoba,
por entonces en pleno proceso de desintegración en reinos
de taifas, le permitió avanzar hacia el sur, campaña
en la cual conquistó diversos territorios en el valle del
Duero y sometió a vasallaje a varios reinos musulmanes.